El impacto de la pérdida auditiva en el adulto mayor
Publicado 9 de abril de 2026
Pérdida auditiva en el adulto mayor: Riesgos ocultos y cómo actuar
Un día cualquiera, es posible que notes que tu familiar mayor empieza a tener dificultades para seguir las conversaciones en las reuniones de los domingos. Quizás sienten que los demás murmuran, piden constantemente que les repitan las frases o notas que el volumen de la televisión está inusualmente alto. En algunos casos, pueden quejarse de un zumbido constante en los oídos (tinnitus).
A menudo, las familias asumen que estos son "achaques normales de la edad". Sin embargo, la pérdida auditiva en adultos mayores es una condición que, si no se trata a tiempo, puede deteriorar drásticamente su calidad de vida, aislándolos y aumentando el riesgo de accidentes.
El impacto silencioso: Del esfuerzo mental al aislamiento social
Cuando una persona mayor no escucha bien, intentar comprender lo que ocurre a su alrededor se convierte en una tarea agotadora. Este esfuerzo constante genera una profunda fatiga mental.
Como mecanismo de defensa, muchos adultos mayores comienzan a retraerse. Dejan de participar en las conversaciones y evitan los eventos sociales. La familia puede notarlos con menos ánimo o pensar "quizás está enfermo" o deprimido, sin darse cuenta de que la raíz del problema es simplemente que no pueden escuchar.
Los 5 grandes riesgos de la mala audición en la tercera edad
La mala audición no solo afecta el oído; tiene un impacto directo en el cerebro y en la seguridad física. Al respecto, Nadia Rojas, enfermera clínica de Acalis Las Tranqueras, nos explica por qué es vital prestar atención a este problema:
1. Deterioro de la estructura cerebral
La falta de entrada de sonido adecuada puede provocar que la corteza auditiva y otras áreas del cerebro se encojan o cambien su estructura debido al desuso. Al igual que un músculo, el cerebro necesita estímulos para mantenerse fuerte.
2. Aumento del riesgo de caídas
“Cuando la audición es deficiente, el cerebro se esfuerza más para procesar señales incompletas y va utilizando —y agotando— recursos destinados a funciones superiores, como el equilibrio postural”, advierte Rojas. Por esta razón, se estima que incluso una pérdida leve de la audición triplica el riesgo de sufrir caídas.
3. Mayor riesgo de deterioro cognitivo y Alzhéimer
La dificultad para entender conversaciones lleva a evitar situaciones de contacto social. Esta falta de interacción disminuye drásticamente la estimulación mental necesaria para mantener el cerebro activo, aumentando la probabilidad de desarrollar demencias. Además, este aislamiento deriva en un mayor sedentarismo, debilitando la musculatura.
4. Alteraciones del equilibrio y mareos
El oído interno es el encargado de regular tanto la audición como el sistema vestibular (el equilibrio). La degradación auditiva suele coincidir con fallos en este sistema, lo que provoca que la persona mayor experimente mareos o inseguridad al caminar.
5. Pérdida de la conciencia espacial
Al perder capacidad auditiva, el adulto mayor deja de percibir señales críticas del entorno, como el sonido de pasos, el tráfico vehicular o el ruido de obstáculos. Esto dificulta su capacidad de reacción rápida ante peligros inminentes.
¿Qué hacer? Consejos para cuidar la salud auditiva de tu familiar
Frente a todas estas dificultades, la recomendación de nuestros especialistas en geriatría es la detección temprana. Si notas los primeros signos de pérdida auditiva, es fundamental:
- Acudir a un especialista: Un otorrinolaringólogo debe evaluar la situación. El tratamiento puede ser tan simple como una irrigación ótica (lavado de oídos) para eliminar un tapón de cerumen, o puede requerir la adaptación de audífonos.
- Fomentar la inclusión: Como familia, es vital no dejar fuera a las personas mayores de las dinámicas sociales. Háblales de frente, con paciencia, modulando bien las palabras (sin necesidad de gritar) y reduciendo el ruido de fondo (como apagar la radio o la TV durante la charla).
El compromiso de Acalis con el bienestar integral
En Residencias Acalis, sabemos que el cuidado del adulto mayor requiere una mirada experta y empática. Nuestros equipos de salud, compuestos por enfermeras, fonoaudiólogos y especialistas, están capacitados para detectar estos signos de alerta a tiempo, garantizando que nuestros residentes mantengan su autonomía y conexión con el mundo que los rodea.
¿Te preocupa la salud de tu familiar mayor y buscas un entorno seguro y estimulante para él? Llámanos al 600 413 4000 y un ejecutivo respoderá todas tus dudas
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