Importancia del Buen Dormir

Publicado 14 de abril de 2026

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¿Cuántas horas debe dormir una persona mayor y cómo mejorar su descanso?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas mayores de 65 años deben dormir entre 7 y 8 horas diarias en horarios regulares. Para lograr una buena higiene del sueño, es fundamental establecer rutinas claras: cenar ligero antes de las 19:00 horas, evitar siestas prolongadas durante el día y reducir el consumo de líquidos y estimulantes antes de dormir. Un descanso reparador es vital, ya que previene enfermedades cardiovasculares, disminuye el estrés y mejora significativamente la memoria y el estado de ánimo.

El impacto del sueño en la calidad de vida 🌿

Tener un descanso reparador es un proceso biológico complejo y esencial. Mientras se duerme, las funciones del cerebro y el cuerpo siguen activas para recuperarse del estrés diario.

Un buen descanso ayuda a:

  • Reducir la frecuencia de enfermedades.
  • Mantener un peso saludable y prevenir la diabetes.
  • Cuidar la salud cardiovascular.
  • Mejorar la capacidad de retener información, un factor clave en la etapa senior.

Por el contrario, si no hay un buen dormir, se deteriora la salud física, mental y la autonomía para enfrentar la vida cotidiana. Es un tema de salud muy serio que no se debe pasar por alto.

¿Por qué dormimos menos a medida que envejecemos?

Con el paso de los años, el organismo experimenta cambios naturales que alteran los patrones de sueño, generando mayor dificultad para conciliarlo o provocando despertares tempranos.

Trinidad Cancino, Terapeuta Ocupacional de nuestras residencias para adultos mayores Acalis, comparte su experiencia:

"Nosotros que convivimos diariamente con personas mayores vemos que les cuesta conciliar el sueño y se despiertan más temprano. Por eso, es clave acompañarlos en la creación de rutinas que faciliten el descanso".

Consejos prácticos para una noche de descanso ✨

Para promover el bienestar de tu familiar, nuestra especialista sugiere:

  • Bajar las revoluciones paulatinamente: Crear un ambiente de calma al final del día.
  • Cenar temprano: Consumir alimentos antes de las siete de la tarde para facilitar la digestión.
  • Fomentar la actividad diurna: Realizar actividades durante el día y evitar las siestas largas.
  • Evitar estimulantes: Suspender el consumo de café durante la tarde y reducir los líquidos antes de acostarse.
  • Rituales de relajación: Darse una ducha tibia o leer un texto agradable antes de apagar la luz.