¿Cómo mantener seguro el espacio donde un adulto mayor habita?

Los accidentes domésticos son muy frecuentes en los adultos mayores. Afortunadamente, tomando algunas medidas sencillas, podremos evitarlos y darles una mejor calidad de vida a nuestros adultos mayores. Nuestra profesional en prevención de Acalis, Ingrid Novoa, nos comparte algunas consideraciones que podremos aplicar en casa para garantizar la seguridad de los espacios.

Las barandas son fundamentales en los lugares donde la persona mayor pueda llegar a necesitar asistencia, como es el caso de los baños y dormitorios, donde estén equipados los respectivos pasos de desnivel, cerca de la cama, accesos, salidas, entre otros. Todos estos elementos permiten al adulto mayor o a su ayudante realizar las actividades con un punto de apoyo adicional en caso de ser requerido, evitando resbalones y caídas.

El ancho mínimo de todos los pasillos, así como de todos los espacios donde deba circular una silla de ruedas con o sin ayudante, debe tener un mínimo de 1.40 mt. de ancho.

En caso de utilizar una silla de ruedas, debemos contar con rampas cuya pendiente no debe exceder el 12% de la altura del peldaño, es decir; si el peldaño tiene una altura de entre 18 a 20 cm. (que es el estándar), la carrera de la rampa debe ser a lo menos de 1.50 mt. de largo, esto considerando la distancia desde el peldaño hasta el inicio de la rampa. Esto es para que el usuario pueda propulsarse por si mismo o bien para que no le signifique realizar un sobreesfuerzo a la hora de desplazarse. De igual forma, para que en el momento del descenso pueda controlar la silla y evitar de ese modo una posible caída al no poder controlar la velocidad de la silla. esto siempre desde la perspectiva de una persona que al momento no cuente con ayuda.

Es importante que el ancho de todos los pasillos, así como de todos los espacios donde deba circular la silla de ruedas con o sin ayudante, debe tener un mínimo de un 1.80 cm de ancho. Es recomendable que el hogar esté en un primer piso y en caso contrario que cuente con ascensor con el espacio necesario para la silla y el ayudante, facilitando así la movilidad de la persona mayor.

 

Ingrid Novoa, Prevencionista de Riesgos

Expertos en el cuidado de mayores – Acalis

 

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